domingo, 17 de julio de 2011

Capítulo Cinco.

- ¡ ERIKA ! - Gritó alguien desde el fondo del pasillo.
+ ¿Eh?  Ah, ¡ Rodri ! Hola . Contestó Erika con una sonrisa de oreja a oreja y las mejillas algo sonrojadas.
- Quería proponerte algo. ¿Querrías ir a dar una vuelta conmigo esta tarde?
+ ¿ Contigo ? ¿ Esta tarde ? Claro, supongo que podré . Lo hablamos en el recreo mejor, ¿vale? - Dijo entusiasmada. - Mi clase de matemáticas ya ha empezado.
- Por supuesto, te espero aquí después- Dijo Rodri mientras se marchaba algo colorado por la euforia.


Este sería un buen recuerdo para Erika. Pero tras contárselo a Nagore, la cara de esta cambió completamente y su estado de ánimo igual. Estaba fría y distante, pero Erika suponía que era por la discusión que habían tenía ella y Dan, ella sabía que le afectaban un montón. 


Después de clase la llamó, quería preguntarle cosas, pedirle consejo sobre que ponerse y saber como estaba su amiga. Obtuvo consejos sobre que hacer y que no hacer pero sobre lo demás, nada. Nagore parecía ausente. 


Después de todo, empezó a hablarle sobre la chica nueva y que podrían hacer para acercarse a ella. Las dos coincidían en que parecía agradable y sencilla, pero a Nagore le daba vergüenza. Erika consiguió convencerla y después ambas colgaron. A Nagore no le apetecía hablar más y Erika no sabía de que más hablarle para poder averiguar que le pasaba.


Nagore se había puesto muy nerviosa durante la llamaba, y tras colgar a penas pudo terminar sus deberes de Matemáticas, Lengua, Social y Francés.Se sentía mal, muy mal, y seguía sin saber porqué.
No tenía hambre, no tenía sed. Su cuerpo se negaba casi a respirar. Estaba mal, sin motivo.


Mientras esto sucedía, Paula escuchaba música en su cuarto. Ella no tenía que hacer deberes porque nadie le había comentado la tarea del día anterior. Pero si la supiera se alegraría de que no la hubieran avisado. 


Paula estaba organizando su habitación. Libros por aquí, posters por allá, ropa al armario y el sillón al rincón. Parecía una habitación hecha a su medida. Las paredes a su gusto. El edredón de su cama perfecto y la cama hecha impecable. Perfecta.


Paula había también estado pensando un modo de hablar con las dos chicas del fondo de su clase y ya tenía algo pensado. Mañana lo llevaría a cabo y vería el resultado, esperemos que le salga bien. 


Mientras tanto se sentía algo confundida pero motivada, feliz pero apagada. Ella tampoco sabía el motivo, pero estaba segura que tenía que ver con sus amigas. Las echaba de menos. Y Pablo, Pablo también era el culpable de su estado de ánimo. Desde siempre ella había estado muy enamorada de él, pero con el paso del tiempo eso se había ido consumiendo ya que el no le prestaba ninguna atención y ahora que se va, va comentando por ahí que le gusta Paula. Y luego está el chico del pan. No le gustaría volver a verle, ya fue demasiado confuso el encuentro de ayer.


Mudarse a Barcelona había hecho que su cabeza se convirtiera en un caos continuo y ella solo esperaba que se le pasase pronto, hacer amigos y acostumbrarse a la ciudad. Como alternativa tenía irse a vivir con su padre, cosa que ni en sus peores pesadillas quería.

Nagore.

¡ Esta mañana ha llegado una chica nueva a clase !

Al verla, yo y Erika nos hemos quedado flipadas. Su pelo es negro como la noche, muy negro y sus ojos azules como el mar, unas comparaciones bastante típicas pero que le hacen justicia. Los rasgos de su cara son suaves y bonitos, a decir verdad, sí, es guapa, muy guapa. Pero este  no es el motivo por el que nos hemos fijado en ella, y nosotras tampoco lo sabemos, tiene pinta de ser simpática. 

Erika me propuso ir a saludarla, por eso de que era nueva y tal, pero yo me negué en rotundo. Puedo parecer una chica "dura" y "rebelde" pero soy muy vergonzosa.

Hoy tengo poco tiempo para escribir,  y con las prisas no me ha dado tiempo ni a deciron un "hola". Lo siento mucho.

¡ Ah ! Y se me olvidaba decir algo. Dan y yo hemos discutido otra vez. Pero esta vez me siento bien, apenas me ha afectado... Y no me he podido quitar de la cabeza algo, o más bien alguien. Cuando me aclare ya os contaré más.

sábado, 16 de julio de 2011

Palina.

Hola de nuevo, chic@s .

Mi primer día de clase no ha ido tan mal, o eso creo. Los únicos problemas, o más bien problemillas, que he tenido han sido con las listas de los alumnos, eso sí, en todas las clases, que ya es decir. Por lo demás, los profesores me han parecido muy amables, los alumnos muy agredables y las clases muy entretenidas. 

Aun no he hecho amigos, o conocidos, pero me gustaría conocer a dos chicas que hay sentadas al fondo de la clase, como yo. Tienen pinta de ser majas...

Bueno, mañana es Miércoles, por lo tanto, a ver si tengo suerte y por lo menos hablo con ellas. Deseadme suerte.

¡AH! Se me olvidaba. En mi clase no hay ni un solo chico que merezca la pena. Menudo chasco.


jueves, 14 de julio de 2011

Capítulo Cuatro.

Acaba de sonar el despertador en la habitación de Paula, sí, tiene que levantarse. Comienza su pesadilla...
Igual que cuando vivía en Madrid, no sabe que ponerse, se quita y se pone prendas pero nada le convence. Decide bajar a desayunar, sí, será su mejor opción por el momento. Su madre la está esperando con un vaso de leche y una fuente con galletas, no es un desayuno muy elaborado, pero a la muchacha le gusta.


Nada más terminar se fija en la hora y echa a correr asustada, si no se da prisa, llegará tarde. Sube corriendo las escaleras y se quita el pijama. Se pone el primer vaquero que coge, la primera camiseta y unas converse a juego, ni muy pija, ni muy pasota, bien.


Como no se sabe el camino, ni quiere llegar tarde a clase, ha pedido a su madre que la lleve, y durante el trayecto nota como se le revuelve el estomago de los nervios y como le sudan las manos. Está asustada.




Cuando suena el timbre que indica el comienzo de las clases Paula se dirige a su aula guiada por uno de los conserjes de la entrada, Ronny, que le parece demasiado joven para dedicarse a eso...


Al entrar en clase no ve nada más que caras largas, unos charlando sobre como han pasado las vacaciones, otros ojeando los libros del nuevo curso y, dos chicas al final de la clase que ríen, parecen ser amigas. Paula sin más dilaciones va hacia el fondo y se sienta en un pupitre pintarrajeado, el único libre, está cómoda.




Segundos después entra en clase el primer profesor de la mañana y pasa lista, perfecto, están todos menos Paula, que levanta la mano tímidamente para comunicárselo a este.


-Si, señorita...- contestó el Profesor Lipes sin saber que responder.
+Paula, me llamo Paula Lima Narvaez. Y quería decirle que ha pasado lista y a mi no me ha nombrado...
-Ah, perdone, usted debe ser la muchacha que se acaba de mudar,¿no?
+Sí, desde Madrid, señor.
-Bien, bien. Ahora mismo la añado a la lista, señorita Lima.
+De acuerdo, profesor.- dijo mientras se sentaba.


Tanto Nagore como Erika la miraban de soslayo, a las dos les llamaba la atención esa chica, pero ni la una ni la otra ibas a acercarse a hablar con ella sin  quizás conocerla un poco más sin que se diera cuenta.


La mañana prosiguió con numerosos fallos en las listas, tal y como Paula esperaba después del primer incidente. Corrigió a los profesores y solucionado. No hubo mayores problemas, y tan poco muchas explicaciones. Las clases eras suaves y los profesores tranquilos. Paula estaba segura que era por ser los primeros días de clase, lo malo es que aún no sabía que varios alumnos ya habían tenido exámenes y pronto empezarán con los ejercicios para casa, estudio continuo y demás. Es un instituto muy estricto, ya lo irá descubriendo ella sola.

martes, 12 de julio de 2011

Erika.

¡Buff!
Chicas, si vierais a Rodri, es el típico chico guapo de bachillerato, pero a la vez es único.
Me vuelve loca su pelo, es negro, simple, pero precioso, y sus ojos, son de los más  corrientes, marrones, pero me transportan a pensar en cosas maravillosas.


Llevo pensando en él toda la tarde, y eso que apenas hemos hablado 10 minutos. Creo que ya es hora de tener novio, o por lo menos de que me den mi primer beso... No, nunca me han besado y, a veces, me siento como un bicho raro por ello. Todas mis amigas han besado a chicos o incluso han perdido la virginidad, pero yo no soy así, no busco esas cosas...


Bueno, a lo que iba, Rodri me encanta, espero poder presentároslo más decentemente más adelante, o al menos conseguir una foto de él. 
Esperaré un par de días a ver si se lanza, como me dijo Nagore. Si no, iré yo a por él. Es el chico perfecto.

Primera canción pública de Nagore.

No sé a donde has ido,
no sé donde buscarte.
Mi corazón se ha parido,
por no poder besarte.


Abrázame, no me dejes jamás,
Bésame, me haces tanta falta.
Quiéreme, o no me llames más,
Acércate que lejos me haces sentir mal.


Llevaba tiempo buscándote en la oscuridad,
no sabía tu nombre ni cual era tu ciudad.
Tenía por pistas dos besos y hasta pronto
que dejaste encerrados en llanto.


No te pude olvidar,
eras mi sueño y mi despertar.




No sé a donde has ido,
no sé donde buscarte.
Mi corazón se ha parido,
por no poder besarte.



Todavía o le he puesto título.  Tampoco creo que sea una buena canción. Sólo quería compartirla con vosotros y que me dierais vuestra opinión. También me gustaría que me diérais alguna idea para ver que base de música le puedo poder. Querría ver como podría quedar.

Para escribirla me inspiré en mi primer amor, cuando era una renacuaja... Le conocí en un campamento de verano y lo único que recuerdo fueron dos besos y un hasta pronto que me dijo al irse. Me pasé meses pensando en aquel crío. ¡ Era super mono !

A ver sí os gusta la canción, hasta otra.

Capítulo Tres.

Nagore llegó a casa y se tumbó en la cama, la cabeza le daba vueltas y estaba algo mareada. En su casa no había nadie que le preguntara si estaba bien o si se encontraba mal. No había nadie que la ayudara nunca. Sus padres estaban divorciados y ninguno de los dos le prestaba la mínima atención a ella y todo esto a raíz de que empezara su relación con Dan. muchas veces a pensado en cortar con él para mejorar la relación con sus padres, pero tras ver su reacción al contárselo y ver que nada cambiaba siempre desistió.


Aunque no lo parecía Nagore era una chica super sensible y que sus padres pasaran de ella completamente le dolía mucho, necesitaba a alguien ahí que le pusiera normas aunque se las saltara, límites...


La indiscutible amistad que tenía con Erika era algo muy importante para ella. Si tenía que desahogarse, gritar, reír a carcajadas, saltar o cualquier otra cosa, ella estaría allí para apoyarla, para ser su amiga bajo cualquier circunstancia. Erika era una amiga de verdad y por nada del mundo querría perderla.




Mientras Nagore pensaba en sus cosas, en otro lugar de la ciudad Paula había ido, mandada por su madre, a buscar el pan a una panadería que habían visto en la plaza que hay dos calles más abajo cuando llegaron. La muchacha no estaba muy segura de poder encontrarla, pero bueno, también podía preguntarle a alguien. 


Llego  a la panadería, entró y compró la barra de pan, satisfecha salió de la tienda, cruzó la calle y, al doblar la esquina "poom", se chochó con un muchacho moreno y de ojos azules basante guapo .


+ ¡ Ai ! - se quejó Paula
- ¡ Ouh ! Perdona, iba comprisa, lo siento de veras...
+ ¡ Pues ve con más cuidado la próxima vez !
- Iré con más cuidado, te lo aseguro. Oye, tu barra de pan se ha roto, lo siento, ¿quieres que compre otra?
+ No, no hace falta. Gracias.
- Me tengo que ir, lo siento de nuevo. ¡ Hasta luego !
+ Adiós. Oye, ¿cómo que hasta luego? ¿ A caso nos vamos a volver a ver?- Preguntó Paula confusa.


Pero Tony estaba demasiado lejos ya como para escucharla y a parte llevaba los cascos puesto y la música a todo trapo. Si no llegaba a tiempo le caería una buena broca y esta tarde no podría ir a aquel sitio.


Tras el pequeño accidente Paula siguió el camino de vuelta a casa muy confusa, pensando para si "¿hasta luego? ¿nos vamos a volver a ver? No entiendo nada. ¿Le conozco?" intentando resolver sus dudas como si de un problema de matemáticas se tratara.
Llegó a casa, le dió la barra de pan a su madre y se fue directamente a  llamar a Sandra, otra vez, mientras pensaba tontamente en el chico del pan, que era como le acaba de bautizar. 


Mañana le tocaba empezar en el nuevo Instituto, enfrentarse a nuevos profesores, compañeros de clase, examenes, deberes... Sólo de pensarlo le dolía la cabeza. Había tenido un buen verano y no quería que se acabara. Sin muchas ganas, por culpa de los nervios, cenó un bocadillo y mientras lo mordía no paraba de acordarse de aquel chico. Se fue a la cama y seguí pensando en él, algo totalmente fuera de lo normal...

domingo, 10 de julio de 2011

Capítulo Dos.

Durante el camino Paula no ha dejado de escuchar la cancion favorita de sus amigas. No ha dejado de pensar en todos los momentos que pasaron juntas, todas las tardes, lo días de instituto, los chicos, las miradas, las sonrisas... En cuanto llegué, llamará a Sandra, seguro que ya tiene alguna novedad.


Ya han llegado, Paula y su madre ya están en su nuevo piso de Barcelona. No se puede comparar con la casa en la que vivían hasta ayer, pero bueno, todo sea por la felicidad de ambas.


+ ¡ Paula !
- ¡ Sandrius !
+ No me llames así, anda...- Dice Sandra- ¿Ya habéis llegado?
- Sí, acabamos de entrar en el piso, no está mal.
+ ¿Cómo que no está mal? ¿Qué le pasa?
- No le pasa nada, pero echo de menos la casa, es normal... Y os echo de menos a vosotras, y el instituto, los chicos, todo..
+ Ya bueno... Pero cuando te cuente esto, vas a dejar de lamentarte y saltarás de alegría, verás. 
- ¿Qué pasó? ¡ Cuéntame ya !
+ Pues a ver, Pablo...
- ¿ PABLO ?
+ Shhh, relájate. Pablo me ha confesado hoy en clase que le gustas.
- ¿QUÉ QUE? - Mientras se pone roja como un tomate cherry.
+ Pues eso, tía. Me ha dicho que está pillado por ti.
- ¿ En serio? - Dice con una larga o .
+ Sí, sí. Así como te lo cuento- Dice entre risas
- Joder, y yo en Barcelona...
+ Tranquila, solo es un chico...
- Ya, sólo un chico.- Con voz apaga- Te tengo que dejar ya, me voy a dormir que estoy agotada.
+ Vale, bobita. Cuídate, ¿éh? Y llámame pronto.
- Claro que sí. Un beso.
+ Chao.




Mientras Paula habla con su amiga, Nagore y Erika volvían a casa después de clase.


El plan de Nagore le había salido genial, tras entregar el justificante el ardilla no había puesto ninguna objeción a repetirle el examen, de hecho ya lo tenía preparado y todo.


Durante el camino de vuelta Erika no dejaba de hablar de un chico de 2º de Bachillerato, Rodri. Decía que habían estado hablando y que la volvía loca, que era alto, moreno y con unos ojos color miel impresionantes y que parecía que a él también le gustaba ella.


Ese tal Rodri era un amigo de la infancia de ambas chicas. Ninguna de las dos se había fijado en el hasta este curso, había adelgazado un montón y había ido al gimnasio. Ahora llevaba el pelo corto y esta guapísimo, el chico perfecto para una quinceañera tan hermosa como Erika.




- En serio, Nago, no paraba de sonreírme y me daba la razón en todo.
+ Pero eso no quiere decir que le gustes, tía, no te ilusiones tanto.
- Ya, y si le gusto, ¿qué? 
+ Sí le gustas ya se molestará él en ir detrás de ti, Erika.
- Bueno, también tienes razón. Esperaré unos días, si él no sé lanza, me lanzaré yo.
+ Como tú quieras, con lo perfecta que eres fijo que mañana ya lo tienes detrás de ti.
- Anda, calla, tonta. 


Nagore siguió callada hasta que llegó a la puerta de casa y se despidió con dos besos de su amiga. En su cabeza había algo, algo que le molestaba mucho, pero no sabía que era. Quizás necesitaba descansar...


Erika, por su parte, siguió hablando de Rodri como una cotorra, como si fuera el hombre de su vida. Sin saber que había mucho más de lo que ella veía.

Capítulo Uno.

- ¿Nagore?
+ Sí, sí, dime- Dice con voz de dormida.
- ¿Dónde te has metido? Son casi las 11.
+ ¿Y? Hoy es domingo, tengo derecho a seguir durmiendo, tía.
- ¿Cómo que domingo?- Dice Erika sorprendida.- ¡ HOY ES LUNES !
+ ¿QUÉ? No me jodas... - Con un tono algo amargo.
- Sí, hoy es lunes. Y a primera tenías examen de Filo, ¡ como yo ! ¿Recuerdas?
+ No, ni me acordaba - Contesta dsganada y entre risas- Esto me pasa por no dormir lo suficiente.
- Ya veo, ya. ¿Vas a venir?
+ No, ya no. Mañana llevaré un justificante diciendo que he estado enferma todo el fin de semana, y supongo que "el ardilla" me hará el examen. - Dice muy segura de si misma.
- Vale, pero por la tarde ven a casa, que tengo cosas que contarte.
+ De acuerdo, ahora déjame dormir.- Contesta riendo.
- Chao, bella durmiente.
+ Chao, empollona .


Nagore y Erika son las mejores amigas del mundo pero totalmente opuestas. Nagore rebelde, atrevida, fría pero se hace querer a su manera; es una chica de fiar. Erika es todo lo contrario, tímida, cálida, apasionada, cariñosa y muy buena amiga. Las dos se entienden muy bien a pesar de tener distintos puntos de vista sobre sus vidas. 


Una vive al límite, suspende demasiadas asignaturas y en casa no hace más que pelearse con sus padres. Se salta todas las reglas habidas y por haber y no le importa lo más mínimo, su lema es << Las reglas están para romperlas>>.
La otra la hija perfecta, se dedica a los estudios pero sin pasarse, tiene una media impresionante y su expediente no tiene ni una sola mancha. En casa ayuda en todo lo que puede, y para ella, las normas son sagradas. Su lema es << Haz con la vida, lo que quieras para tu futuro>>.



A esa misma hora, en un barrio de Madrid está Paula, colocando sus cosas en cajas, guardando su ropa en la maleta e intentando fingir que le hace ilusion mudarse. Su madre lo decidió tras divorciarse de Edgar, el padre de Paula, lo estaba pasando verdaderamente mal y necesitaba cambiar de aires y su hija era su único apoyo en aquel momento. Hoy tocaba terminar de recoger y empaquetar las cosas para mañana por la tarde poder estar en Barcelona su nueva ciudad-destino.


A Paula se le llenaba la cabeza de autopregutas sobre como sería su vida allí. Si lo pasaría bien, haría amigos, llevaría bien los estudios o todo lo contrario.
No tenía ni idea de como podría salir adelante en un mundo practicamente nuevo.


Dejar a sus amigas en Madrid era lo que más le iba a costar, las echaría mucho de menos y aunque podrías hablar por telefono, MSN y Tuenti, nada sería lo mismo. No podrían verse y su amistad sería mucho más fría. Ella esa no lo quiere, no, no no. Se niega, pero no puede hacer nada, tiene que seguir adelante, por su madre, se lo merece...

Nagore.

¡ Hey !


Soy Nagore Albeniz Jackson. Mi madre es española y mi padre estadounidense. Tengo 16 años y mis estudios no van muy bien desde hace un par de años.
Mi familia le echa la culpa a Dan, mi novio, sin apenas conocerle.
Me encanta el Rock, salir, tocar la guitarra y montar a caballo (sólo en mi caballo, Kurt).
Escribo mis propias canciones pero por ahora nadie a tenido el placer de verlas.
Tengo el pelo rojo, más bien naranja y sí, es natural; pecas por todo el curpo y unos ojos grises basante misteriosos.
Me encanta la ropa de cuero y las motos desde que era niña. Mi padre tiene una gran Harley Davison azul con un lobo en los laterale, no la usa, pero a mi me sirve de inspiración en mis canciones.


No os aburro más, ¡ hasta pronto !

Palina.

¡ Buenas tardes !


Me llamo Palina. En realidad no, mi nombre es Paula Lima Narvaez, encantada.
Tengo el pelo negro, muy negro y mis ojos son de un azul muy intenso. Suelo llamar bastante la atención tanto por mis ojos como por mi forma de vestir. Me gusta mucho que me miren y ser el centro de atención.
Tengo 16 años y vivo en Madrid, aunque en Septiembre me mudo a Barcelona.
Mi sueño es ser una super modelo muy famosa y poder viajar por todo el mundo.
Me encanta escuchar música a todas horas y bailar, bailar sin parar en mi habitación, (siempre y cuando, el plasta de mi hermano, Carlos, no me moleste) .
¡ Espero poder contaron más cosas pronto !

Erika.

Hola, hola.


Me llamo Erika Hernandez Torres y tengo 15 años. Tengo el pelo rubio y unos ojos verdes esmeralda que, según el resto del mundo, son preciosos. No soy muy alta, para nada, pero tampoco me avergüenzo. 
Me gusta mucho pasear montada en la antigua bici de mi madre mientras escucho música en mi MP3 y escribir, escribir sobre cada uno de los sentimientos que mi corazón ha descubierto. 
Me gustan las cosas antiguas, mucho y uno de mis sueños es aprender a volar, para poder evitar algunos problemas con solo agitar los brazos.
Me encantas los animales y las cosas de leopardo.
¡Ah!, por cierto, vivo en Barcelona.